LO QUE CHEVRON DEBE AL ECUADOR
Por: Contralor del Estado de Nueva York Thomas P. DiNapoli
26 de Septiembre del 2011
www.huffingtonpost.com
Thomas P. DiNapoli es contralor y fideicomisario de los 146.9 billones de dólares de Fondo de Retiro Común del Estado de Nueva York, el cual beneficia a mas de 1 millón de trabajadores públicos, retirados y sus beneficiarios. El fondo tiene invertido $780 millones de dólares en acciones de Chevron.
Existe una ironía amarga en las voces de los residentes de Lago Agrio cuando mencionan el nombre de su pueblo en el noreste ecuatoriano. Alguna vez fue una prospera base para la extracción de petróleo rico en sulfuro en la amazonía, llamado el petróleo agrio. Sin embargo, hoy Lago Agrio es el centro de una zona industrial de cáncer equivalente o más grande en extensión que el Estado de Rhode Island. Su población está rodeada de cultivos envenenados, causes de agua altamente contaminada y bordeada con altas tasas de enfermedades.
Ahora, la responsabilidad sobre la condición actual de la región ha sido centro de una costosa y extensa batalla legal entre Chevron, gigante Multinacional de energía, y la persistente comunidad indígena de Lago Agrio. La decisión adoptada por la Corte de Apelación de Nueva York el lunes pasado hace más probable que nunca que Chevron sea obligado a realizar un pago masivo a la comunidad del Amazonas Ecuatoriano.
A pesar de que Ecuador se encuentra casi a 3.000 millas de distancia de Nueva York, el resultado final de este proceso podría tener un impacto en el fondo de pensiones del Estado de Nueva York. Como contralor, sirvo como administrador de 146.9 billones de dólares del Fondo Común de Retiro de Nueva York, el cual tiene casi 780 millones de dólares en acciones de Chevron. El fondo se beneficia cuando las empresas de su portafolio de acciones se mantienen rentables, aplicando políticas empresariales responsables y sostenibles en las comunidades en las que operan. Chevron no es la excepción.
Las denuncias en contra de Chevron son bien conocidas. Desde los años 1960s, Texaco, la cual fue adquirida por Chevron, dispuso casi 16 billones de galones de residuos peligrosos de la forma más indiscriminada, arrojando piscinas de subproductos en pozos, arroyos y ríos sin ningún tipo de revestimiento, creando literalmente cientos de “lagos agrios” reales de efluentes tóxicos en la amazonía.
Desde que asumí el cargo como contralor del Estado de Nueva York, hace cuatro años, le he pedido a la junta directiva de Chevron conciliar este maratónico litigio y evitar que la reputación de la compañía se vea aun más dañada. La junta ha decidido ignorar los deseos de muchos de sus inversionistas y observadores que han apoyado mi petición.
Sin embargo, en Febrero del presente año, una Corte ecuatoriana encontró a Chevron responsable por cerca de 18 billones de dólares en daños punitivos y compensatorios. Eso es aproximadamente uno dólar por cada galón de residuos venenosos que se dice que Chevron ha vertido.
A pesar de que Chevron haya terminado con las disposiciones negligentes identificadas por los demandantes, el daño causado por décadas de contaminación descontrolada todavía se siente hoy en día en el área y es ésta la base del juicio significativo que se sigue en contra de la compañía. Para prevenir que este tipo de riesgos se repitan en el futuro, le he solicitado a Chevron disponer de un director independiente de la junta, experto en el medio ambiente. El asesoramiento de un profesional competente en temas ambientales que guíe la formación y adopción de políticas en el futuro, sería invaluable.
Hay una lección más amplia que aprender de la historia de Lago Agrio. Los residentes de la Costa del Golfo de México en los EEUU siguen lidiando con los efectos a largo plazo ambientales y económicos del derrame ocurrido el año pasado de la plataforma Deepwater Horizon. La conclusión a la que se llega del caso Chevron en Ecuador y los 20 billones de dólares que la BP tuvo que pagar para compensar a las victimas del derrame del golfo de México, no puede ser mas clara: beneficios obtenidos a corto plazo a costa de la protección ambiental y de los derechos humanos usualmente pueden resultar mas costosos para las compañías en el largo plazo.
Es el momento para que la industria energética genere una nueva propuesta de responsabilidad ambiental y gestión de riesgos tanto nacional como internacionalmente. Chevron debe hacer lo que es bueno para sus inversionistas y su viabilidad futura, negociando un acuerdo justo que restablezca la reputación de la compañía. Chevron, sus accionistas y el público en general no quiere, ni se beneficiara de un drama jurídico de nunca acabar.
Chevron in Ecuador (videos)
Imagine if they did this in Your Neighborhood (00:30 - PSA)
Democracy Now on Chevron Washington Lobbying (09:49)
The Power of Silence (02:15 - cartoon)
Ecuador's Black Plague (05:18)
On Trial in Ecuador (04:23)
Fox Interview with Joseph Cohn (04:32)
The Real Human Story in Ecuador (05:00)










